En Estados Unidos, la cultura de ahorro para la jubilación está profundamente arraigada en la mentalidad laboral. Es habitual que los empleados comiencen a contribuir a planes como el 401(k) desde sus primeros trabajos, muchas veces gracias al sistema de inscripción automática fomentado por las empresas. A finales del primer trimestre de 2025, los estadounidenses tenían unos 43,4 billones de dólares en activos de jubilación, de los cuales 12,2 billones correspondían a planes definidos de aportación, como el famoso 401(k).
Una mezcla de tradición e innovación
Estos planes privados conviven con el sistema público de Seguridad Social (Social Security), que suele reemplazar aproximadamente un 40 % del ingreso pre‑jubilación, mientras que las cuentas de ahorro (IRAs y planes 401(k)/403b) deben cubrir la diferencia para plantearse una jubilación cómoda. Paradójicamente, aunque se calcula que se necesitan aproximadamente 1,26 millones de dólares para retirarse con comodidad en 2025, muchos saben que ni de lejos alcanzarán esa cifra.
Perfil generacional y retos culturales
Generaciones más jóvenes como los millennials y la Generación Z han sido marcadas por sucesivas crisis: la de 2008 y las turbulencias recientes han aumentado la desconfianza hacia los sistemas e incertidumbre sobre la jubilación. En paralelo, muchas personas de origen hispano en EE.UU. mantienen una cultura de ahorro centrada en el dinero líquido, por desconfianza hacia las instituciones o por la tradición de ayuda familiar intergeneracional. Aún así, el aprovechamiento de productos como IRAs o planes 401(k) está creciendo en estos colectivos a medida que reciben educación financiera.
Estrategias de inversión y productos disponibles
La mayoría de los planes 401(k) está invertida en fondos mutuos, especialmente en acciones o fondos mixtos; al cierre del primer trimestre de 2025 el 61 % de los activos estaba en estos instrumentos. También se ha popularizado el uso de fondos target date, que ajustan automáticamente la asignación de activos según la edad del participante.
Las grandes gestoras, como American Funds, ofrecen series especializadas de retirement income portfolios (conservador, moderado o mejorado) que estiman retirar entre el 3,25 % y el 4,5 % anual del capital inicial, adecuándose al perfil de riesgo y necesidades de ingresos del jubilado.
¿Es suficiente con solo ahorrar?
No todo depende del balance absoluto del 401(k): lo más relevante es el ratio de reemplazo de ingresos, es decir, el porcentaje del salario pre‑jubilación que llega realmente a la persona en su retiro. Y aunque muchos estadounidenses creen estar preparados, solo un 36 % sienten que su planificación está en marcha, mientras que el 25 % no tiene ningún tipo de ahorro para la jubilación.
Tendencias regulatorias y del mercado en 2025
En respuesta a estos retos, la ley SECURE 2.0 ha facilitado que pequeñas empresas implementen planes de jubilación con mayor facilidad y ha introducido mecanismos como el ahorro de emergencia vinculado a los planes de jubilación. Además, hay una creciente demanda de productos que ofrezcan ingresos sostenibles durante la jubilación, y algunas firmas están explorando vías como los collective investment trusts (CITs) y cuentas gestionadas personalizadas.
Un ejemplo narrativo
Imaginemos a Laura, una trabajadora de 35 años en una mediana empresa. Está inscrita automáticamente en un plan 401(k) y aporta un 9,5 % de su salario, mientras que su empresa contribuye un 4,8 %, lo que sumado representa una tasa de ahorro cercana al 14 %, un récord para 2025 según Fidelity. Laura no solo invierte en acciones, sino que selecciona un fondo target date que ajusta su asignación según la proximidad de la jubilación. Conforme envejece, empezará a plantearse una estrategia más conservadora o incluso combinar con un plan IRA si cambia de empleo.
Gracias a su constancia y disciplina, y a pesar de haberse recuperado de una crisis de mercado, se está acercando a alcanzar esa cifra destinada a reemplazar el 70–85 % de sus ingresos durante la jubilación —una meta que muchos expertos recomiendan perseguir.
Con más de 45 años de experiencia, Asesoría Moguel puede ayudarte a entender cómo se estructura la cultura del ahorro de jubilación en EE. UU., qué instrumentos —como 401(k), IRAs, fondos target date o portfolios de ingresos— podrían ser útiles para planes personales, y cómo aplicar buenas prácticas adaptadas a tu realidad fiscal y financiera en España o para quienes trabajan con EE. UU.
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