Imagina que eres diseñador web freelance en Badalona y acabas de cerrar un contrato con una empresa en Berlín. Estás feliz, claro. Pero cuando te sientas a preparar la factura, te asalta la gran duda: ¿lleva IVA? ¿En qué idioma la redacto? ¿Tengo que rellenar algún modelo en Hacienda? Bienvenido al mundo real del emprendimiento internacional.
Emitir facturas legales en 2025 a clientes fuera de España —ya sea a particulares o empresas, dentro o fuera de la Unión Europea— no es una tarea imposible, pero sí requiere entender algunas claves fiscales para evitar sustos… y sanciones.
Servicios digitales a empresas de la Unión Europea: el caso del ROI
Si trabajas con empresas de la UE, como nuestro diseñador con su cliente alemán, lo primero que necesitas es darte de alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI). Es tan simple como marcar una casilla en el modelo 036, aunque —seamos sinceros— ese formulario tiene más casillas que una partida de ajedrez.
Una vez dentro del ROI, ya puedes emitir facturas sin IVA, pero solo si el cliente también está registrado en el ROI en su país. Esto se debe a la llamada “inversión del sujeto pasivo”, una expresión que suena más a yoga que a fiscalidad, pero que básicamente significa que el que paga el IVA es el cliente en su país.
Ejemplo práctico: María, consultora SEO en Badalona, asesora a una agencia de marketing en Lisboa. Ambos están dados de alta en el ROI. María emite la factura sin IVA e indica: “Operación intracomunitaria exenta según art. 25 LIVA”. Después, declara esta operación en el Modelo 303 y en el Modelo 349 de operaciones intracomunitarias. Todo legal, todo correcto.
Servicios digitales a particulares de la UE: aquí sí va IVA
Ahora bien, si tu cliente en Berlín no es una empresa sino un particular, entonces la historia cambia. En este caso, sí debes incluir el IVA español en tu factura… al menos mientras no superes los 10.000 euros anuales de ventas intracomunitarias.
Una vez superado ese umbral, tendrás que aplicar el IVA del país del cliente. Esto se hace a través del sistema OSS (One Stop Shop), que centraliza en Hacienda el pago del IVA de cada país. Práctico, pero exige organización.
Servicios digitales fuera de la UE: exportaciones sin IVA, pero con declaración
Si tu cliente vive en México, Australia o Canadá, entonces hablamos de exportación de servicios. Y aquí hay buenas noticias: no se aplica IVA.
Ejemplo práctico: Jordi, programador freelance, desarrolla una app para una startup en Nueva York. Su factura irá sin IVA, y añadirá la coletilla: “Operación exenta según art. 21.1 LIVA – exportación de servicios”. No obstante, deberá declarar esta operación en el modelo 303, concretamente en la casilla 60, la de servicios no sujetos o exentos.
¿El cliente es un particular en Argentina? En ese caso, Jordi deberá aplicar el IVA español, salvo que pueda demostrar que el uso efectivo del servicio se realiza fuera del país. Un detalle que suele dar pie a muchas interpretaciones… y a muchas consultas en gestoría.
¿Qué debe incluir una factura internacional?
Sea quien sea tu cliente, hay datos que nunca deben faltar en una factura legal internacional:
- Nombre completo y NIF/CIF tanto del emisor como del receptor.
- Dirección fiscal de ambas partes (¡sí, también del cliente!).
- Descripción del servicio prestado.
- Fecha de emisión y número de factura correlativo.
- Importe, con desglose del IVA si procede.
- Moneda (puede ser en euros o en la divisa del cliente).
- Y si aplica, una nota legal sobre la exención del IVA.
¿Y la factura electrónica?
Aunque de momento no es obligatoria para operaciones con clientes extranjeros, a partir de 2025 la factura electrónica será obligatoria en España para autónomos y pymes en sus relaciones B2B. Mejor ir adaptándose ya. Existen múltiples plataformas y softwares que automatizan este proceso y, de paso, reducen errores contables que después se pagan caros.
El mundo de la facturación internacional no está hecho para improvisar. Desde los modelos de Hacienda hasta las exenciones de IVA, todo debe estar bien atado. Y aunque parezca que necesitas un máster en fiscalidad europea, lo cierto es que con una buena asesoría puedes concentrarte en lo que realmente te gusta: tu negocio.
¿Ofreces servicios digitales y no sabes cómo facturar correctamente a tus clientes extranjeros? En Asesoría Moguel podemos ayudarte a hacerlo de forma legal, segura… y sin dolores de cabeza.

