Si tienes un piso alquilado, es importante que conozcas cómo tributan los ingresos que obtienes de dicho alquiler en la declaración de la renta. Alquilar una vivienda puede generar importantes beneficios, pero también implica ciertas obligaciones fiscales que debes cumplir. En este artículo, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre cómo declarar el alquiler en el IRPF, las ventajas fiscales a las que puedes acceder y las novedades de este año.
¿Cómo declarar los ingresos del alquiler?
Cuando alquilas una vivienda, los ingresos que obtienes por el alquiler se consideran rendimientos del capital inmobiliario. Estos deben incluirse en la declaración de la renta y tributar de acuerdo con los tramos del IRPF. Es decir, los ingresos del alquiler se suman al resto de tus ingresos y tributan según los tipos impositivos aplicables a tu base imponible general.
Cálculo del rendimiento neto del alquiler
Para determinar cuánto debes tributar por el alquiler, es necesario calcular el rendimiento neto del alquiler. Esto significa que puedes deducir ciertos gastos relacionados con la vivienda alquilada, lo que reducirá la cantidad sobre la que tributarás. Los gastos deducibles incluyen:
- Intereses de la hipoteca del inmueble alquilado.
- Gastos de mantenimiento y reparación: pintura, sustitución de electrodomésticos, etc. (no incluyen mejoras que aumenten el valor del inmueble).
- Impuestos y tasas: como el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) y tasas de basura.
- Seguros: de hogar, de impago del alquiler, entre otros.
- Gastos de gestión y administración: honorarios de la agencia inmobiliaria o gastos de administración.
- Suministros: si los paga el propietario (agua, luz, gas).
Una vez descontados estos gastos, el resultado es el rendimiento neto que deberás declarar en tu IRPF.
Reducción del 60% para el alquiler de vivienda habitual
Una de las ventajas fiscales más destacadas para propietarios que alquilan su vivienda es la reducción del 60% sobre los rendimientos netos obtenidos, siempre que el alquiler sea para vivienda habitual del inquilino. Esta reducción solo se aplica sobre el rendimiento neto positivo, una vez deducidos todos los gastos mencionados anteriormente.
Importante: Esta reducción no se aplica si el alquiler es para un uso distinto de la vivienda habitual, como alquileres turísticos o de temporada.
Novedades fiscales en 2025 relacionadas con el alquiler
En 2025, hay varias novedades importantes a tener en cuenta a la hora de declarar los ingresos por alquiler:
- Cambios en la reducción del 60%: Se ha reforzado la necesidad de que el alquiler sea para vivienda habitual del inquilino. Además, se ha introducido la posibilidad de que la Agencia Tributaria solicite documentación adicional para verificar que el arrendamiento cumple con los requisitos para aplicar la reducción.
- Control sobre alquileres turísticos: Las plataformas digitales de alquiler turístico como Airbnb o Booking están obligadas a informar a Hacienda sobre los ingresos que generan los propietarios. Esto implica una mayor vigilancia sobre estos alquileres y puede afectar a quienes utilizan estas plataformas sin declarar los ingresos correctamente.
- Nueva deducción para propietarios que rehabiliten viviendas: Los propietarios que inviertan en la rehabilitación energética de sus inmuebles alquilados podrán acceder a deducciones en el IRPF. Estas deducciones buscan incentivar la mejora de la eficiencia energética de los edificios y pueden ser una buena oportunidad para reducir la carga fiscal.
- Revisión de valoraciones catastrales: En algunas zonas, los valores catastrales de los inmuebles han sido actualizados. Esto puede afectar a la base imponible sobre la que se calculan ciertos impuestos relacionados con el inmueble, como el IBI, y también influir indirectamente en la tributación de los rendimientos del alquiler.
¿Qué ocurre si el inquilino no paga?
Si tienes problemas con el pago del alquiler, Hacienda te permite no tributar por los ingresos no cobrados, siempre y cuando haya transcurrido más de un año desde que la deuda fue exigible o, si antes de ese plazo, el inquilino ha sido declarado en concurso de acreedores. En estos casos, puedes declarar el impago y deducir las rentas no percibidas.
¿Qué hacer si alquilo un piso turístico?
Si alquilas un piso turístico, las normas cambian respecto al alquiler de vivienda habitual. Los ingresos obtenidos por alquileres turísticos no están sujetos a la reducción del 60%, y su tratamiento fiscal puede ser más complejo.
Los ingresos por alquiler turístico deben declararse igualmente como rendimientos del capital inmobiliario, pero con una gran diferencia: no se aplican las deducciones por gastos relacionados con la vivienda como en el caso del alquiler habitual, excepto en periodos donde no esté arrendado.
Si alquilas una vivienda, debes incluir los ingresos en tu declaración de la renta, descontar los gastos deducibles y, si se trata de la vivienda habitual del inquilino, puedes beneficiarte de una reducción del 60% sobre el rendimiento neto.
Además, este año, es clave estar al tanto de las novedades fiscales, como el mayor control sobre alquileres turísticos, la deducción por rehabilitación energética y la actualización de valores catastrales en algunas zonas. Si tienes dudas sobre cómo declarar el alquiler o qué ventajas fiscales puedes aprovechar, lo mejor es acudir a un asesor fiscal que te ayude a optimizar tu declaración.
Recuerda que cumplir con tus obligaciones fiscales no solo te evitará problemas, sino que también te permitirá aprovechar las ventajas disponibles para los arrendadores.

