En los últimos 25 años, las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) en España han experimentado una transformación significativa, adaptándose a los cambios legislativos, económicos y sociales del país. Desde su consolidación en los años 90, las ETT han pasado de ser una solución provisional a convertirse en actores clave en la intermediación laboral.
De la flexibilidad a la especialización
Inicialmente, las ETT ofrecían una solución rápida para cubrir necesidades puntuales de personal. Sin embargo, con el tiempo, han evolucionado hacia modelos más especializados, ofreciendo servicios de selección, formación y consultoría en recursos humanos. Esta evolución ha sido impulsada por la necesidad de adaptarse a un mercado laboral cada vez más dinámico y competitivo.
Impacto de las reformas laborales
La reforma laboral de 2012 introdujo cambios significativos en la contratación y despido de trabajadores, lo que afectó directamente al funcionamiento de las ETT. Posteriormente, la reforma de 2022 buscó reducir la temporalidad en el empleo, limitando los contratos temporales y promoviendo la estabilidad laboral. Estas reformas han obligado a las ETT a redefinir sus estrategias, enfocándose en sectores donde la temporalidad es estructural, como la agricultura, la hostelería y la logística.
Datos recientes y tendencias
Según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, en enero de 2025, el número de ETT con autorización en España era de 225. Durante ese mes, se registraron 263.377 contratos de puesta a disposición, lo que representa un aumento del 15,7% respecto al mismo período del año anterior . Este incremento refleja la capacidad de las ETT para adaptarse a las nuevas demandas del mercado laboral.
Desafíos y Oportunidades
A pesar de su adaptación, las ETT enfrentan desafíos, como la competencia de plataformas digitales de empleo y la necesidad de cumplir con regulaciones más estrictas. Sin embargo, también tienen oportunidades, especialmente en sectores con alta demanda de personal temporal y en la prestación de servicios de valor añadido, como la formación y el desarrollo de talento.
En conclusión, las Empresas de Trabajo Temporal han demostrado una notable capacidad de adaptación en las últimas décadas. Su evolución refleja los cambios en el mercado laboral español y su papel seguirá siendo relevante en la intermediación entre oferta y demanda de empleo.

