En el tejido administrativo de España se ha colado una frase repetida: “los funcionarios deberán esperar”. Pero, ¿por qué esta espera? ¿Qué está pasando con la subida salarial pactada? Hoy, 12 de septiembre de 2025, repasamos la situación con la información más reciente para clarificar lo que ya se ha ejecutado, lo que sigue pendiente, y lo que los empleados públicos deben tener claro.
Lo que ya está acordado y aplicado
Hace unos meses, el Gobierno y los sindicatos UGT y CCOO pactaron un Acuerdo Marco para la Administración del Siglo XXI (2022-2024). Dentro de ese pacto se incluyó una cláusula que obliga a revisar los salarios públicos si la inflación acumulada (IPCA) de esos años superaba los incrementos salariales fijos pactados.
La inflación armonizada fue:
- 2022: alrededor de 5,5 %
- 2023: ~3,3 %
- 2024: ~2,8 %
Estos valores fueron suficientes para activar el incremento adicional del 0,5 % que quedaba pendiente, ya que la inflación acumulada superaba el incremento fijo acordado (8 %) para esos años.
Ese 0,5 % se aplica con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2024. En concreto:
- Se ha aprobado mediante Acuerdo del Consejo de Ministros el 1 de julio de 2025 y se publicó la resolución correspondiente en el BOE el 2 de julio.
- Muchas nóminas de julio de 2025 ya deberían reflejar este incremento, siempre que no haya habido retrasos técnicos, administrativos u otros obstáculos.
Lo que aún no está cumplido / lo que sigue pendiente
Pero el panorama no está cerrado. Vamos con lo que aún no se ha resuelto:
- Aunque el 0,5 % ya está aprobado, no se ha abierto todavía la negociación para una nueva subida retributiva para 2025 que abarque todo lo que los sindicatos vienen reclamando: recuperación de poder adquisitivo, incremento proporcional con el IPC, otras mejoras salariales, etc.
- Algunos sindicatos advierten que hay promesas del Acuerdo Marco (además del tema salarial) que siguen sin cumplirse, como la oferta de empleo público, la modernización de las retribuciones complementarias, la clasificación profesional, e incluso ciertas condiciones laborales.
- También se señala que el Gobierno ha vinculado el pago completo de esas subidas y mejoras a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2025, lo que puede retrasar su entrada en vigor si los presupuestos tardan o se encuentran con obstáculos.
Factores que provocan los retrasos
Para entender mejor la espera, aquí algunos de los factores más relevantes:
- Cláusula de revisión vs. ejecución administrativa: Aunque la cláusula del Acuerdo Marco obliga al Gobierno a revisar los salarios si el IPCA lo exige, la ejecución práctica de esa cláusula necesita trámites: aprobación en Consejo de Ministros, publicación en el BOE, actualización de nóminas oficiales, etc. No basta con el acuerdo teórico.
- Necesidad de partidas presupuestarias: La subida adicional, los atrasos y las mejoras salariales implican costes muy elevados. Para poder pagar y consolidar esas subidas, hacen falta recursos asignados en los presupuestos o modificaciones presupuestarias. Si no hay previsión económica aprobada, el margen para aplicar mejoras puede estar limitado.
- Proceso técnico y administrativo complejo: Cada administración pública, comunidad autónoma, organismo, etc., tiene sus propios procedimientos para calcular las nóminas, verificar quiénes corresponden a los incrementos, gestionar los atrasos, determinar los complementos afectados o no afectados, etc. Esto puede generar demoras.
Lo que pueden esperar los funcionarios ahora mismo
Así que, si eres funcionario o trabajas para la administración pública, aquí lo que puedes verificar o esperar:
- Que tu nómina de julio de 2025 ya haya reflejado el 0,5 % adicional pendiente desde enero de 2024, o si no, que lo haga en próximos meses, con los atrasos correspondientes.
- Revisar el recibo de la nómina: si aparece algo que ponga “Abono atrasos incremento 0,5 % IPCA 2024” u otra indicación similar del periodo al que se aplica. Si no aparece, puede que tengas que informarte en tu oficina competentes.
- Estar atento a cuándo se abrirá la negociación para la subida de 2025, porque aún no hay fecha confirmada para nuevos tramos retributivos. Los sindicatos ya la están exigiendo.

