Con 45 años de experiencia, Asesoría Moguel sabe bien que cuando llega ese margen extra en beneficios de la empresa, lo ideal es hacer trabajar el dinero: sin perder flexibilidad y manteniendo la seguridad. Pero, ¿en qué invertir sin hipotecar tu tesorería?
1. Depósitos y cuentas remuneradas
En julio de 2025, encontramos ofertas atractivas: deposits a 12 meses al 2,75 % TAE de Deutsche Bank y al 2,5 % de CBNK para inversiones desde 20 000 €, combinando depósito y fondos. Además, Indexa Capital ofrece una cuenta vinculada al BCE al 1,5 % TAE, sin comisiones ni permanencia, y con liquidez inmediata. Esto convierte estos productos en candidatos sólidos: mantenibilidad, rentabilidad y seguridad cubiertos por el Fondo de Garantía hasta 100 000 €.
2. Letras del Tesoro
Son títulos del Estado con vencimientos a 3, 6, 9 o 12 meses, muy líquidos y de muy bajo riesgo. En la última subasta de 2025, los rendimientos rondan el 1,89‑1,95 %, mostrando que, aunque no disparan beneficios, siguen siendo una opción sólida para capital conservador.
3. Fondos monetarios o de renta fija a corto plazo
Fondos gestionados que invierten en deuda pública o con vencimiento breve (<18 meses), liquidez en 1–3 días, con riesgo moderado y comisiones bajas. En consorcios como Santander, se ofrecen incluso fondos ultra seguros para empresas, como el Santander Money Market Fund VNAV, con liquidez diaria y perfil conservador.
4. Crowdlending inmobiliario
Aunque no es tan líquido como depósitos o fondos, permite invertir desde 100 €, con plazos de 12–24 meses y rentabilidades entre el 8 % y el 17 %. Es interesante si buscas diversificación y estás dispuesto a asumir algo más de riesgo.
¿Qué elegir según tus beneficios y horizonte?
- Corto plazo (hasta 12 meses): combina depósitos/cuentas remuneradas con letras del Tesoro y fondos monetarios: mantienes liquidez, seguridad y unos retornos aceptables (1,5‑2,8 % TAE actuales).
- Plazo medio (12–24 meses): introduce crowdlending inmobiliario, aprovechando rentabilidades mayores aunque con menor liquidez.
- Si prefieres moderar al máximo el riesgo, apuesta por los productos vinculados al Banco Central Europeo y gestionados por gestoras solventes como Santander o Amundi.
Un ejemplo práctico
Imagina que tu empresa dispone de 100 000 € de beneficios. Podrías destinar 50 000 € a:
- Cuenta remunerada Indexa al 1,5 % (líquida al instante);
- 30 000 € en letras del Tesoro a 9 meses al ~1,9 %;
- 20 000 € en fondos monetarios que devuelven el dinero en pocos días.
Esto te proporciona seguridad, diversificación y flexibilidad. Si en un futuro necesitases reinvertir en expansión o cubrir gastos imprevistos, siempre tienes acceso rápido al efectivo.
Contexto normativo y fiscal
Según el Real Decreto 571/2023, se garantiza la libertad de movimiento de capitales –incluidas las inversiones cortoplacistas de empresas– mientras se cumplen las obligaciones de información al Registro de Inversiones Exteriores. Además, los depósitos y fondos monetarios están exentos del impuesto sobre beneficios hasta los límites establecidos por la normativa vigente, y las letras del Tesoro no tributan por IRPF si la entidad depositaria hace la retención correspondiente.
¿Y ahora qué?
En un entorno como el de julio de 2025 —con tipos del BCE estables en torno al 2 % y volatilidad estival— lo prudente es seducir a los productos líquidos pero con retorno, desconfiar de las «ofertas milagro» y cuidar la tesorería empresarial.
Si quieres que te ayudemos a estructurar tu cartera según los beneficios de tu negocio, adaptada a tu perfil y necesidades, estaremos encantados de asesorarte.

