Actualización: Verifactu se aplaza a 2027: lo que pymes y autónomos deben saber hoy
En los últimos años, las empresas y los autónomos en España han vivido una auténtica revolución en la manera de emitir facturas. Lo que antes era un papel firmado y archivado en una carpeta, hoy se convierte en documentos digitales cada vez más controlados por la Agencia Tributaria. En este escenario surgen dos conceptos que generan dudas: la factura electrónica y el sistema Verifactu. Aunque puedan sonar parecidos, lo cierto es que no son lo mismo.
¿Qué es la factura electrónica?
La factura electrónica es, en esencia, la misma factura de toda la vida, pero en formato digital. Tiene plena validez legal siempre que cumpla los requisitos establecidos en el Real Decreto 1619/2012: autenticidad, integridad del contenido y conservación durante el plazo obligatorio.
En un primer momento, fue obligatoria únicamente cuando se facturaba a las administraciones públicas, a través del sistema FACe. Sin embargo, la Ley 18/2022, de 28 de septiembre, de Creación y Crecimiento de Empresas (conocida como Ley Crea y Crece) dio un paso más: las empresas y autónomos tendrán que utilizar factura electrónica en todas sus operaciones B2B, lo que supone la desaparición progresiva de la factura en papel.
¿Qué es Verifactu?
El sistema Verifactu, en cambio, es mucho más que un formato de factura: es un mecanismo de control fiscal en tiempo real. Regulados por el Real Decreto 1007/2023, de 5 de diciembre, y las normas posteriores que lo desarrollan, los sistemas de facturación deberán generar un registro automático, verificable e inalterable de cada factura emitida.
Ese registro, además, podrá ser comunicado de forma inmediata a la Agencia Tributaria. El objetivo de Verifactu es claro: evitar el fraude fiscal, impedir que se manipulen las facturas y garantizar que toda operación queda registrada sin posibilidad de borrado o alteración.
Principales diferencias
Aunque ambos conceptos se relacionan con la digitalización, conviene marcar las distancias:
- La factura electrónica es el documento en sí, emitido en formato digital y con validez legal.
- Verifactu es el sistema que garantiza que ese documento sea trazable, verificable e imposible de manipular, conectando la facturación de empresas y autónomos con Hacienda.
Dicho de otra manera: la factura electrónica es el “qué”, y Verifactu es el “cómo” y el “con quién” (con Hacienda, claro está).
Un ejemplo práctico
Imaginemos un autónomo diseñador gráfico. Antes, podía emitir una factura electrónica en PDF con firma digital y enviarla a su cliente. Todo correcto.
Con la entrada de Verifactu, además de emitir la factura electrónica, su programa de facturación deberá crear un registro verificable y enviar la información a la AEAT en el mismo momento. Así, Hacienda podrá comprobar que esa factura existe y que no ha sido manipulada después.
Lo que viene en 2026
Según el calendario oficial, la factura electrónica será obligatoria de manera generalizada en operaciones entre empresas y profesionales en los próximos meses. A su vez, Verifactu será obligatorio a partir de 2026, momento en que todos los programas de facturación deberán estar adaptados.
Esto implica que autónomos y pymes tendrán que asegurarse de trabajar con software homologado y compatible, evitando sanciones y, sobre todo, garantizando que cumplen con la normativa vigente.
En Asesoría Moguel ayudamos a empresas y profesionales a adaptarse a la factura electrónica y al sistema Verifactu, revisando su software de facturación y asegurándonos de que cumplen con todos los requisitos legales. Si tienes dudas sobre cómo te afectarán estos cambios, podemos asesorarte personalmente.

