¿Las reformas de pensiones en Dinamarca moldearán el futuro de España en 2025?

futuro pensiones Dinamarca

En Copenhague, el pasado 22 de mayo de 2025, el Parlamento danés aprobó una reforma que hará que la edad legal de jubilación alcance los 70 años en 2040. Así lo estipula la nueva ley, aplicable a quienes hayan nacido a partir del 1 de enero de 1970. Para entender su dimensión: la jubilación, hasta ahora marcada en 67 años, subirá a 68 en 2030, a 69 en 2035 y culminará en 70 en 2040.

El porqué de la reforma

Dinamarca no ha actuado por impulso. Su objetivo es mantener las cuentas públicas saneadas, vinculando la edad de jubilación al aumento de esperanza de vida. El acuerdo de bienestar de 2006 marcó el ritmo: por cada año de esperanza de vida, un año extra de trabajo. El último incremento no es un capricho: reforzará las finanzas del Estado con unos 15.000 millones de coronas danesas hacia 2040. Además, prolongar la vida laboral en un año puede sumar, de media, unos 128.000 DKK extra en ahorros para los pensionistas .

Pero no ha sido unánime: sindicatos como 3F han alertado sobre el impacto en trabajos físicos, señalando que muchos no podrán alargar su vida laboral hasta esa edad. Aun así, una parte de la población muestra una actitud relajada: “¿Qué vas a hacer a los 67, mirar por la ventana?”, comentaba un danés de 58 años.

¿Un modelo para España?

España también convive con desafíos similares: envejecimiento de la población, pensiones crecientes, y una esperanza de vida que se alarga. Ya en 2011 se introdujo una reforma retrasando la edad de jubilación y, al contrario de Dinamarca, no vincula directamente la edad al aumento de la longevidad.

Se debate en España la vuelta del factor de sostenibilidad, una cláusula cuya implantación se pospuso en abril de 2018 con vistas a 2023. El economista Santiago Niño-Becerra afirmó recientemente que Dinamarca podría anticipar tendencias futuras en España, aunque matiza que “estas decisiones deben analizarse caso por caso”.

Por su parte, el profesor danés Jesper Rangvid, vinculó el nuevo modelo danés como ejemplo europeo necesario, aunque señaló posibles desigualdades entre generaciones.

Esta sintonía entre países no implica una reproducción automática: el sistema español bebe de un equilibrio entre edad de retiro, años cotizados y crecimiento económico, y el debate público es intenso entre los expertos.

¿Qué enseñanzas extraer?

Narrativamente, conviene destacar los aspectos prácticos:

  • Sostenibilidad financiera: vincular la edad de jubilación al aumento de la esperanza de vida permite prever mejor las necesidades del sistema.
  • Flexibilidad laboral: Dinamarca ofrece fórmulas como transiciones suaves a la jubilación, beneficios para trabajos físicos intensos (pensión Arne), y evaluaciones cada cinco años.
  • Equidad intergeneracional: aunque puede parecer un sacrificio para quienes deban trabajar más, también fortalece la viabilidad del sistema.

En España: posibles escenarios

Podríamos imaginar tres caminos:

  1. Reforzar el factor de sostenibilidad: ligarlo directamente a la esperanza de vida, tal como propone Dinamarca.
  2. Implementar jubilación con edad variable: según tipo de trabajo, hábito físico o salud.
  3. Mantener el modelo actual: alta de 67 años, con año extra por esperanza de vida, pero sin ajustes automáticos, reforzado por medidas compensatorias (trabajo parcial, incentivos fiscales…).

Cada modelo implica beneficios y retos. Apostar por la senda danesa sin adaptar a la realidad laboral española podría generar tensiones sociales, especialmente entre trabajadores físicos. Sin embargo, la experiencia danesa ofrece una hoja de ruta tangible.

Si te preguntas cómo afectarán estas reformas a tu próxima jubilación, o estás considerando estrategias fiscales o de cotización, en Asesoría Moguel, con más de 45 años de experiencia en Badalona, podemos ayudarte a prepararlo.

No dudes en contactarnos para valorar tu caso y anticiparte a futuros cambios legislativos.

Nombre y apellido(s)