¿Se puede cobrar parte de la nómina en efectivo en 2026? Lo que realmente permite la ley

cobrar parte de la nómina en efectivo

Durante años, la imagen del trabajador saliendo de la oficina con un sobre marrón lleno de billetes formó parte del paisaje laboral español. Sin embargo, en 2026, la pregunta de si se puede cobrar la nómina en efectivo ya no admite la misma respuesta sencilla. La legislación laboral sigue permitiéndolo, sí, pero la normativa antifraude ha estrechado tanto el margen que, en la práctica, solo en casos muy concretos es viable… y siempre con mucho cuidado.

El marco legal: lo que dice el Estatuto… y lo que limita Hacienda

El Estatuto de los Trabajadores continúa contemplando que el salario pueda pagarse en moneda de curso legal, es decir, en efectivo. Hasta aquí todo encaja con una cierta flexibilidad histórica. Pero la situación cambia radicalmente cuando entra en acción la Ley 11/2021 de lucha contra el fraude fiscal, que endureció los pagos en metálico cuando interviene un empresario o profesional.

El límite es claro: no se puede pagar en efectivo una cantidad igual o superior a 1.000 euros, siempre que una de las partes actúe como empresa. Esto afecta directamente a las nóminas porque el salario mensual se considera una operación única, no divisible a efectos legales. Es decir, si un trabajador cobra 1.400 euros, la empresa no puede decidir pagar 1.000 en metálico y 400 por transferencia. El legislador ya anticipó ese truco y lo cerró de raíz.

Entonces, ¿es posible cobrar parte de la nómina en efectivo?

La respuesta realista en 2026 es: solo en casos muy concretos.
Para que un pago parcial en efectivo sea legal, deben cumplirse todas estas condiciones:

  • La nómina total del mes no puede superar los 1.000 euros.
  • El pago debe quedar perfectamente documentado, con recibo firmado y registro contable.
  • El trabajador debe recibir siempre su nómina oficial, incluso si parte se abona en metálico.

Esto significa que la mayoría de trabajadores con jornada completa quedan automáticamente fuera de esta posibilidad. Donde sí puede tener cabida es en salarios muy bajos, jornadas muy reducidas o relaciones laborales esporádicas.

Un ejemplo práctico

Imaginemos a Laura, empleada a tiempo parcial en una tienda con una nómina mensual de 750 euros. La empresa quiere entregarle 300 euros en efectivo y el resto por transferencia.
En este caso, y siempre que quede constancia escrita del pago, es completamente legal.

Ahora bien: si Laura cobrara 1.200 euros, la empresa no podría pagarle ni un solo euro en metálico sin infringir la ley.

El porqué de estas restricciones

El objetivo es claro: evitar pagos en “B”, asegurar la trazabilidad del salario y reforzar el control de las obligaciones fiscales y de cotización. Por eso, aunque laboralmente el pago en efectivo sigue permitido, en la práctica Hacienda marca el terreno real de juego.

Qué debería tener en cuenta una empresa antes de pagar en efectivo

Para no incurrir en riesgos, conviene recordar:

  • Superado el umbral de 1.000 euros, todo debe ir por transferencia.
  • La empresa debe conservar justificantes firmados de cualquier pago en mano.
  • Ante una inspección, la falta de documentación puede derivar en sanciones económicas.
  • El trabajador siempre debe recibir su nómina, independientemente del método de pago.

Un pequeño descuido administrativo puede convertirse en una multa considerable, y en 2026 las inspecciones están especialmente activas en materia de trazabilidad salarial.


Si eres empresa y te planteas pagar parte de la nómina en efectivo, o si eres trabajador y tienes dudas sobre si lo que te proponen es realmente legal, en Asesoría Moguel, en Badalona, podemos revisar tu caso y orientarte con total seguridad jurídica.

Nombre y apellido(s)