Traspasar un negocio a un empleado al jubilarse en 2025: pasos y claves legales

traspasar un negocio a un empleado al jubilarse

Cuando un empresario decide jubilarse, una de las mayores preocupaciones suele ser qué pasará con el negocio que ha levantado durante años. Muchos optan por cerrarlo, pero cada vez son más los que prefieren traspasarlo a un empleado de confianza, alguien que conoce la empresa, los clientes y los valores del proyecto. Sin embargo, este proceso no se puede hacer “de palabra”: requiere cumplir con ciertos requisitos legales, laborales y fiscales para que todo quede en orden.

La figura de la sucesión de empresa

El artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores regula la llamada sucesión de empresa, que se produce cuando cambia la titularidad de una empresa o de una unidad productiva —es decir, cuando la actividad sigue funcionando—. En estos casos, los contratos laborales no se extinguen, sino que el nuevo titular asume los derechos y obligaciones de los trabajadores.

Esto implica que los empleados mantienen su antigüedad, salario, jornada y demás condiciones laborales, y que el nuevo propietario (en este caso, el empleado que adquiere el negocio) pasa a ser su nuevo empleador. Además, durante tres años después del traspaso, el empresario saliente y el entrante responden solidariamente de las deudas laborales y de Seguridad Social anteriores al cambio.

Cómo se realiza el traspaso

Para que la operación sea segura y legal, conviene seguir una serie de pasos:

  • Valorar el negocio.
    Antes de llegar a un acuerdo, se debe conocer el valor real de la empresa: activos, cartera de clientes, deudas, beneficios, maquinaria, etc.
  • Negociar con el empleado.
    Puede acordarse un traspaso total o parcial, con pago único o aplazado. Todo debe quedar por escrito mediante un contrato de compraventa o cesión.
  • Revisar la situación laboral y fiscal.
    Es fundamental comprobar que no existan deudas con la Seguridad Social o Hacienda, ni sanciones pendientes, para evitar sorpresas al nuevo titular.
  • Formalizar el contrato y notificar el cambio.
    Si se incluyen inmuebles, será necesaria escritura pública e inscripción. Además, deben actualizarse licencias, permisos de actividad y registros ante las administraciones correspondientes.
  • Informar a los trabajadores.
    La plantilla debe ser informada con antelación sobre el cambio de titularidad y sus efectos. La transparencia evita conflictos y genera confianza.
  • Subrogar los contratos.
    Todos los contratos laborales deben mantenerse intactos, incluyendo la antigüedad y condiciones salariales. No es válido despedir a los empleados alegando jubilación del antiguo dueño.

Aspectos fiscales del traspaso

  • El traspaso de la unidad productiva está exento de IVA, según el artículo 7.1 de la Ley del IVA.
  • No se aplica el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) si se traspasa el negocio completo.
  • El empresario jubilado debe declarar la ganancia patrimonial en su IRPF, calculada como la diferencia entre el valor de venta y el valor contable de los bienes transmitidos.
  • Si el local donde se desarrolla la actividad pertenece al empresario y se alquila al nuevo titular, los ingresos tributan como rendimiento del capital inmobiliario.

Ejemplo práctico

Imaginemos que José lleva 30 años con una ferretería en Badalona y quiere jubilarse. Su empleada de confianza, Marta, lleva una década trabajando con él y conoce a todos los clientes. José decide traspasarle el negocio por un precio acordado, pagadero en varios plazos.
Se realiza una valoración del negocio, se firma el contrato, se comunica el cambio a la plantilla y se tramitan las licencias municipales. Marta pasa a ser la nueva titular, sin que los empleados pierdan sus derechos. José puede disfrutar de su jubilación sabiendo que su legado continúa.


Traspasar un negocio al jubilarse puede ser una excelente forma de asegurar la continuidad de la empresa y recompensar la fidelidad de un buen empleado. Pero hacerlo sin asesoramiento puede acarrear problemas laborales o fiscales innecesarios.

Si estás pensando en jubilarte y ceder tu negocio a un trabajador, en Asesoría Moguel te ayudamos a realizar todos los trámites legales, fiscales y laborales para que el proceso sea seguro, ágil y sin sobresaltos.

Nombre y apellido(s)