Desde la pandemia, el teletrabajo se ha consolidado como una opción estable y cómoda para miles de empleados en España. Sin embargo, una duda persiste entre muchos trabajadores y empresas: ¿es obligatorio fichar cuando se trabaja desde casa? La respuesta es clara y respaldada por la ley: sí, el registro de jornada sigue siendo obligatorio, incluso si desempeñas tus funciones desde el salón de tu casa o una cafetería con Wi-Fi.
La base legal del fichaje en teletrabajo
La obligación de registrar la jornada no es nueva. Proviene del Real Decreto-ley 8/2019, que modificó el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, estableciendo que las empresas deben garantizar un registro diario de la jornada. Este registro debe incluir la hora de inicio y la hora de finalización de cada trabajador, sin importar el lugar donde preste sus servicios.
Posteriormente, la Ley 10/2021, de 9 de julio, de trabajo a distancia, reforzó esta obligación para los teletrabajadores. Su artículo 14 especifica que el sistema de registro horario “deberá reflejar fielmente el tiempo que la persona trabajadora dedica a la actividad laboral”. En otras palabras, el hecho de trabajar desde casa no exime de fichar.
Cómo debe fichar un empleado en remoto
El registro de jornada en teletrabajo no tiene por qué ser físico. De hecho, lo habitual es que se realice mediante plataformas digitales, aplicaciones online o incluso sistemas integrados en los ordenadores de empresa.
Lo importante es que el método utilizado garantice la fiabilidad de la información y que no vulnere derechos fundamentales del trabajador, como la intimidad o la protección de datos.
Por ejemplo, no es legal obligar al empleado a instalar una app de fichaje en su móvil personal si no se ofrece una alternativa que respete su privacidad. En ese caso, la empresa debe proporcionar un dispositivo corporativo o permitir el fichaje por vía web.
¿Y si tengo horario flexible?
Una de las ventajas del teletrabajo es la flexibilidad horaria, pero eso no elimina la obligación de fichar. Lo que cambia es que puedes iniciar y terminar tu jornada dentro de una franja establecida, pero la empresa debe seguir registrando esos momentos para cumplir con la normativa laboral.
Además, los descansos, pausas o interrupciones importantes deben quedar también reflejados, especialmente si afectan a la duración real de la jornada.
Consecuencias de no registrar la jornada
El incumplimiento de esta obligación puede acarrear sanciones económicas para la empresa, que van desde los 751 hasta los 7.500 euros, según la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS).
Por ello, es responsabilidad de la empresa establecer un sistema eficaz, y del trabajador, cumplir con el registro diario de su jornada.
Un ejemplo práctico
Imaginemos que Laura trabaja desde casa tres días a la semana. Su empresa utiliza un software de fichaje donde debe marcar su entrada y salida. Si un día se olvida de hacerlo, puede parecer algo menor, pero a nivel legal, esa omisión supone una falta de registro, que podría generar conflictos ante una inspección o un desacuerdo sobre horas trabajadas.
Por eso, aunque estés en pijama frente al ordenador, fichar sigue siendo parte de tu jornada laboral.
Tanto si trabajas en oficina como si lo haces desde casa, el registro horario es una obligación legal en España en 2025. No se trata de una desconfianza hacia el trabajador, sino de una herramienta para garantizar el cumplimiento de la jornada, evitar abusos y controlar las horas extra.
Si trabajas en remoto y tu empresa no tiene un sistema de fichaje adecuado, o si eres empresario y no sabes cómo implantarlo correctamente sin vulnerar derechos laborales, podemos ayudarte. En Asesoría Moguel, en Badalona, contamos con más de 45 años de experiencia asesorando a empresas y trabajadores en materia laboral.

